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Alberto Chicote, la gran revelación de la televisión en el 2012, nos concede en Exclusiva su entrevista más completa
         
Alberto Chicote

Alberto Chicote, la gran revelación de la televisión en el 2012, nos concede en Exclusiva su entrevista más completa

Durante casi 3 meses ha sido la Pesadila de algunos restaurantes

 

 

Madrid  27.12.2012

 

Sencillo, cordial, simpático, entusiasta de todo lo que hace, trabajador incansable, con una gran paciencia y noble como buen jugador de rugby, deporte que le encanta y practicó de joven, ha sido el descubrimiento televisivo de este año 2012. Se ha propuesto poner orden en las cocinas de algunos restaurantes españoles con problemas y quiere ayudar a que muchos saquen sus negocios adelante y, por si esto fuera poco, además le encanta su trabajo. Hoy nos sentamos a charlar, para conocerle un poco más, con Alberto Chicote, chef del programa “Pesadilla en la Cocina”, el nuevo formato de la Sexta que ha conseguido su hueco en la apretada parrillada televisiva consiguiendo una gran audiencia en la noche de los jueves.
Chef bienvenido y gracias por concedernos esta entrevista.

 

   

 

Nos gustaría para comenzar que nos contaras..

 

• Exclusiva digital: ¿Cuándo empieza a sentir Alberto Chicote la pasión por la cocina y las ganas de ser cocinero?


• Alberto Chicote: Lo he intentado saber muchas veces y relamente no lo recuerdo, no hay en mi familia ningún cocinero ni había habito de ir a restaurantes, lo que si que recuerdo es que un buen día que fui en el colegio al psicólogo u orientador y me preguntó que me gustaría ser, le dije que cómo se hacía para ser cocinero, y no me preguntes por qué, porque de verdad que no lo sé, pero recuerdo perfectamente que me explicó como se podía uno hacer cocinero entonces, que era estudiar hostelería en la Casa de Campo, ya que no había otros sitios y después puedes estudiar “alta cocina” en Suiza en Lausane. Y eso qué es…, hay cocina y alta cocina? Y entonces me dice el tipo, Quirós se llamaba, y al que le debo muchísimo…” si, si claro a ver que te has creído tú, los cocineros de los grandes hoteles del mundo han estudiado alta cocina”. Me sonó apasionante, y entonces me apunté, entré en la Escuela de Hostelaría en el primer año, y el primer día que entramos en la cocina me acuerdo perfectamente que hicimos espaguetis, pero los hicimos, hicimos la pasta, yo no sabía que eso se podía hacer. Los hicimos rojos, vedes, negros.. pudimos actuar sobre ello, llegué a mi casa diciéndole a mi madre “no te puedes imaginar lo que he hecho! hemos hecho espaguetis! los hemos podido cambiar de color!..” para mi aquello suponía el que voy a poder actuar, como esto sea todo igual? Para mi los espaguetis eran algo que se podían comprar en una bolsa y de repente los podía hacer yo, darles sabores, colores… Me enamoré! Me enamoré hace 27-28 años, y ahí sigo como loco!

 


• E.D: ¿Cómo fueron los comienzos del Chef Alberto Chicote?

• A.C: Cuando empecé en la Escuela de Hostelería, lo que hacía era ir a clase y trabajar a la vez, hacía practicas, los fines de semana me buscaba también cosas para currar, lo que si hacía desde el principio, que en aquellos años era poco común, era trabajar por la cara en muchos sitios, porque a mi lo que me interesaba era aprender de gente que sabía lo que yo quería aprender.

 

• E.D: ¿De quién has aprendido más sobre cocina, de algún maestro, un compañero o de un familiar,..?

• A.C: Pues ha habido un poco de todo, siempre los primeros grandes sitios donde trabajas son los que más te marcan y los que más te aportan, porque cuando tu saco estaba completamente vacío… pues todo era una maravilla. Recuerdo un tiempo que estuve en un restaurante de la calle Génova, que ya no existe y que se llamaba Lúculo, aquel tiempo con Angy García era una maravilla, un tío bestial, con una imaginación portentosa, una gran capacidad técnica, una formación francesa pero muy evolucionada, un tío con una mentalidad muy mediterránea…, bueno, con una cocina increíble. Era una cocina de los años 88, 89, 90, y que sería muy actual ahora mismo. A mi aquello me marcó mucho…, me marcó una época que bajaba cada vez que tenía cinco días libres a Benalmádena a trabajar en “El Mar de Alborán”. Mucha, mucha gente me han marcado. Una época que trabajé en “Zalacaín” con Benjamín de Urdiaín eso… ya estamos hablando de gente muy grande, pero es que a mi me interesaba mucho más trabajar con esa gente, aunque fuese en esas condiciones, que trabajar con gente mediocre aunque te llevaras un sueldecillo. También tuve la suerte que mis padres me podían permitir esto, yo vivía en casa de mis padres y tenía comida, techo y cama, con lo cual yo podía hacerlo sin cobrar y mis padres lo entendían, también me podían haber dicho “chico no trabajes así…”. Los primeros años fueron así, pero me pude formar con la gente que yo quería.

 

• E.D: Con tus estudios recién acabados te lanzas a la aventura marchándote para hacer prácticas en Suiza… un poco lejana la idea de la cocina Suiza o centroeuropea para los españoles, no? ¿qué aprendiste de ellos y de su cocina, de la que probablemente muy pocos sean capaces de nombrar un solo plato conocido?

• A.C: Estando en Malaga me dicen que si no me gustaría pasar una temporadita en un Hotel de Suiza para aprender, y me dije ¿por qué no? Mira se curan muchas cosas en los aeropuertos y viviendo por ahí fuera, te enteras de muchísimas cosas, me pilló con 20 o 21 añitos, el momento adecuado. Debería de ser obligado, cumplir 20 años e irte cinco años fuera de tu casa. Yo no estuve cinco años fuera, fueron menos, pero aprendes muchísimas cosas, te espabilas mucho, te das cuenta que aquí no somos los más guays, aunque lo pensemos. Pasé un tiempo allí, y volví en el 92, me encontré con las Olimpiadas y La Expo, y me fui a trabajar con Miguel López en “La Taberna de Liria” que hacía una cocina muy mediterránea, muy fresca y divertida, molaba mucho.

 

• E.D: Al final has acabado viajando por todo el mundo y has conocido la cocina y las costumbres de muchos países…

• A.C: En aquel momento yo iba a aprender cosas. Luego he tenido la fortuna de tener disponibilidad para hacer cosas y si, he tenido la opción de dar clases, conferencias, menús, presentaciones etc..

 


• E.D: De todas las cocinas que has conocido ¿cuál es la que más te ha gustado o sorprendido?

• A.C: La cocina japonesa cuando la descubrí a finales de los ochenta, me pareció una cosa impresionante. Era algo muy diferente, en aquellos años tu ibas al restaurante Suntory, y los únicos que iban eran japoneses que andaban por aquí y algún que otro extranjero que le gustaba aquello, y la colonia japonesa de Madrid, encontrarte con algún español allí era realmente complicado. Era una cocina apasionante, pero no se podía aprender. Los “japos” no te contaban nada, la formación culinaria japonesa no era tan sencilla, ahora se ha relajado más, pero entonces era muy compleja y difícil de acceder y no había bibliografía. No había nada de nada, te tenías que ir fuera. La bibliografía culinaria es relativamente reciente, cuando nosotros empezamos en NODO, nos teníamos que ir a Londres y a París a comprar libros, y te estoy hablando del año 98 y 99, no hace tanto.

 

• E.D: He leído que, cuando en 1995 asumes la jefatura de cocina del restaurante “El Cenachero”, dices que “las reglas se pueden romper y reconstruir”, ¿qué quieres decir con esto? ¿ lo aplicas solo en la cocina o en la vida diaria también?

• A.C: Claro! Las reglas hay que conocerlas siempre para saltárselas. Porque igual que los problemas no los puedes solucionar si no los conoces, las reglas no te las puedes saltar si no las conoces. Las reglas y las normas están para eso.

 

            

 

• E.D: NODO y Pan de Lujo han sido los dos restaurantes que te han puesto en ese circuito de los grandes chefs de renombre que aportan mucho a la cocina española. Ahora estás inmerso en la televisión con el programa “Pesadilla en la cocina”, cuando acabes ¿tienes algún proyecto en mente de otro restaurante nuevo o retomarás el último, dónde estás?

• A.C: Yo soy cocinero de todos modos, así que ahora mismo hago “Pesadilla” pero ando buscando un sitio para poder abrir un restaurante, porque es lo que me apetece, lo que me gusta. Es lo que me gusta hacer, ponerme la chaquetilla todos los días, me gusta coger el cuchillo y ponerme a cocinar, me gusta meter la cabeza dentro de las ollas, me gusta oler, escuchar el ruido de la cocina, me gusta cantar los servicios, me gusta ver salir comida y me gusta que la gente se lo pase bien. Esto es lo que yo quiero. Ahora mismo,¿ por qué no seguí en NODO o Pan de Lujo mientras hacía “Pesadilla”? pues porque había una imposibilidad empresarial que me impedía hacer dos cosas a la vez, entonces como tenía que elegir, pues elegí el programa que me apetecía muchísimo.

Ahora cuando me levanto por las mañanas y me miro en el espejo, sé que acerté, porque me gusta lo que hago y me gusta como estoy, entonces acerté, aunque podía no haber acertado y haber dicho como no lo puedo compatibilizar pues que lo haga otro y me quedo con lo que he hecho siempre, pero no lo hice y me gusta.

 


• E.D: ¿Qué es la asesoría gastronómica? Lo que estas haciendo en el programa de”Pesadilla en la cocina” o no tiene nada que ver?

• A.C: Nosotros en el programa hacemos más que una asesoría gastronómica, porque primero hacemos una auditoría, luego hacemos una asesoría gastronómica y luego le pegamos la vuelta a todo el negocio. Va más allá de lo que es meramente una asesoría gastronómica, si a mí alguien me llama para hacerle una asesoría se suele circunscribir solamente a como puedes hacer mejor las cosas o te hago un cambio de carta y a ver qué tal te funciona, etc.. este tipo de cosas. En “Pesadilla” vamos más allá, el objetivo es reflotar un restaurante haciendo una reapertura creando un negocio nuevo. Nos planteamos que las cosas tal como están en el sitio no valen y hay que hacerlas nuevas. Hay que ver como hacerlo nuevo para que el negocio sea un sitio de éxito.

 


• E.D: España se está convirtiendo en un país de obesos, con niños que empiezan a tener problemas de sobrepeso y diabetes. Tenemos la idea de que como en este país no se come en ningún sitio y se ha idealizado la dieta mediterránea como la cocina ideal, y el paradigma de la buena alimentación… pero con estos resultados ¿qué estamos haciendo mal?

• A.C: Pues porque se nos llena la boca de las cosas que hay que comer, pero luego no nos alimentamos con esas mismas con las que decimos. Es así de sencillo, al final somos unos grandísimos consumidores de productos industriales, la bollería industrial es la reina de las panaderías, resulta que la comida preparada, que la hay buena y la hay mala, al final nos vamos a las cosas que no debemos. Posiblemente es mucho más fácil que se calle el niño comiéndose un pastelito de no sé que.. que si le dices te comes esto porque te lo tienes que comer. Mi madre se forjó muchas enemistades conmigo porque decía que ella nunca me iba a dar un pastelito, ella decía que yo al colegio me llevaba un bocadillo, y a mi eso me cabreaba muchísimo, porque todo el mundo se comía el bollito que tocase y yo no.

 

• E.D: Muchos premios y reconocimientos como profesional, dos restaurantes de éxito… y de repente cambias de escenario totalmente y te pones delante de las cámaras en un programa de tv, sin saber el resultado que pueda tener dado lo caprichosa de la audiencia, y te tiras a dar consejos sobre cómo llevar un restaurante… ¿Y eso como se cocina?, ¿donde surgió todo?

• A.C: Un día, creo que era enero del 2011, estaba solo en casa y estaba viendo la tele, algo que no es muy normal, leo mucho y no veo casi nada la tele, pero ese día me dio por ver le tele y además estaba buscando algo que ver, suelo ver películas porque me gusta mucho el cine y de repente me encuentro con la versión del Chef Gordon Ransey de “Pesadilla en la Cocina”, y ¡me quedé embobao! Me ví un par de capítulos y recuerdo perfectamente que cuando llegó mi mujer de trabajar le dije: ”he visto un programa de televisión de un tío que hace este trabajo, se lo cuento, y a mí me encantaría hacer ese trabajo. No por el hecho de hacer el programa de televisión, sino el trabajo que hacía. Podría hacer ese trabajo, porque a lo mejor si entras en un restaurante que no conoces, piensas si yo me meto en la cocina de este sitio un par de días y se lo pongo todo en orden. Pues eso ocurre en enero, se queda entre risas y como anécdota y en mayo, me llaman de Antena-3 y me dicen que les gustaría que hiciese “Pesadilla en la cocina “ aquí en España, yo en esos días estaba en Portugal con unos amigos y al verme la cara que puse me dijeron, ¿qué te pasa Alberto? Les digo, no os podeis ni imaginar lo que me acaban de proponer, y a partir de ahí empezó todo.

 

• E.D: ¿Te esperabas que en España tuviéramos el nivel que hay de restaurantes como los que salen en el programa?

• A.C: Ni idea!, yo no había entrado nunca antes en ningún restaurante que se le pudiese ni parecer a estos. Nunca. Yo siempre he elegido los sitios a los que quiero ir, siempre voy a sitios buenos, la mayoría de amigos, se a donde voy. La primera vez que entré en el restaurante de Pinto, La Tana, cuando crucé la puerta de la cocina, dije ¡“ostras, esto es”! una cocinita de cuatro metros cuadrados y todo lo demás.. te impactan y vosotros solo lo habéis visto, yo los he olido también. Y…

 

• E.D: En el último reto del 2012, un restaurante hindú, llegas a gritar al cocinero “que los vas a matar, ¿no te das cuenta?” Pero bueno, es que no hay escrúpulos entre los cocineros y cualquiera se hace llamar así, o somos idiotas y nos jugamos el físico más de lo que pensamos?

• A.C: Claro, ¿lo dudas? Yo llevo con este discurso ya mucho tiempo, y lo digo de esta forma tan gráfica porque es la única manera de entenderlo. En este país para que alguien te diga que te has de meter por la boca tiene que ser, médico, farmacéutico, alguien que trabaje en la industria alimentaria, pero que tenga algún tipo de certificación o de seguro, o un cocinero o restaurador. Para los tres primeros necesitas una formación, una titulación y un registro sanitario. Cuando tú te vas al medico y te manda una pastilla naranja, sabes que eso es química, y que va a ser bueno o no, pero te fías, porque es un médico y sabes lo que te está dando. Cuando tienes hambre y vas a una tienda y ves un pastel que está envuelto en un plastiquito, con tal marca y un registro sanitario, tú sabes que eso no te va a envenenar…, pues para servir comida en un restaurante ¡no hay que tener nada! Un carnet de manipulador, solamente, que se saca en dos tardes.

 

                 

       En el restaurante Osaka de Ronda


• E.D: Después de haber recorrido parte de la geografía española con el programa, ¿has encontrado grandes diferencias entre provincias o se pueden meter a todas en el mismo saco?

• A.C: Nosotros hemos estado en diferentes sitios y no hemos encontrado diferencias de unos a otros, pero no hemos estado en muchos otros lugares, ni Extremadura, ni Asturias, Cantabria, Castilla-León, pero cuando hagamos los nuevos programas a ver que nos toca.

 

• E.D: ¿Qué Balance haces de esta primera temporada de Pesadilla en la cocina y qué vamos a encontrarnos nuevo en la 2ª que sabemos ya está en marcha?

• A.C: Muy positivo, por eso me animo a hacer la segunda temporada. Nos vamos a encontrar con lo mismo, un restaurante es un banco que tiene muchas patas, y es un banco porque no es una silla que son cuatro, y pueden fallar muchas de las patas, aunque para nosotros va a ser igual, vamos a poner las mismas ganas, la misma ilusión y el mismo trabajo, pero lo que si es cierto es que la gente con la que vayamos a trabajar ya ha visto la primera temporada, ya saben quien soy yo y como funciono, eso es posible que condicione algo, no lo sé.
Pero de todas formas no creo que sea tan importante, porque cuando ya llevas diez minutos dentro del restaurante, la gente se olvida de que hay cámaras, de que todo se está grabando, se olvidan de todo. Lo que está ocurriendo en ese momento es tan potente que ya te olvidas de todo. Los primeros cinco minutos sí te das cuenta que tienes el restaurante lleno de cámaras, tengo una delante, ha venido aquí este de la chaquetilla de colores a decirme no sé que… pero de repente le dices lo que no espera escuchar, lo que está pasando con su negocio, le dices lo que de verdad está ocurriendo y entonces ni cámaras ni nada.

 

• E.D: Hay quien ha criticado mucho al programa y tu estilo,… que si está todo preparado, no se puede creer que todo sea tan caótico y sucio, y muchos piensan que adoptas una pose de “mala leche” y tienes malos modos. ¿Qué les puedes decir al respecto y qué es lo que más te ha dolido de las críticas?

• A.C: Todo es radicalmente así. Me sorprende, aunque entiendo que la gente diga no se quiere creer que esto sea así, yo tampoco me lo quiero creer si estuviera desde fuera, pero es que lo es. Nosotros ni ponemos ni quitamos, no hacemos nada de nada, te lo enseñamos tal y como es. Entonces, cuando un tipo se lleva la bronca por tener genero desde hace dos meses en una cámara que tiene “más pelos que Chewaka” se lleva una bronca, porque si ese tío sirve eso se puede llevar a alguien por delante. Entonces le dices, mira “tú eres un asesino”, no es un homicidio involuntario, esto es una cosa muy seria, ¿que mis modos no son los de otro y son más bruscos? pues es que Alberto es así, y posiblemente por ser así es por lo que estoy haciendo el programa. A mi lo que más me gusta es cuando hablo con mis chicos de la cocina que han trabajado conmigo tantos años, y me dicen…”Alberto estás muy suave en la tele tío, tú antes eras más duro”. Y les contesto, es que ya me estoy haciendo mayor y la edad tiene su efecto. Pero me dice uno, “anda que si les das como me dabas a mi antes..!” Pero me lo dicen con todo el cariño porque a ellos les sirvió.

 

               

                      Alberto Chicote con María Recarte, directora de "Pesadilla en la cocina"

 


• E.D: ¿Te esperabas el éxito que ha tenido el programa?

• A.C: Vamos a ver, que yo de tele no tengo ni idea, soy un novato en esto. Yo hacía el trabajo y preguntaba a la gente de la productora, oye ¿qué tal ha quedado? Pues yo creo que muy bien contestaban. Entonces irá bien, ¿no? Y me decían, hombre… es un formato muy bueno, los programas están de maravilla, pero.. la tele es la tele, me decían tú puedes poner un formato cojonudo pero justo ese día la gente no lo ve por lo que sea y … Entonces yo no lo entendía, les decía, si todos me asegurais que el programa ha quedado bien, que tenemos todo a favor.. ¿por qué dudais? Y me contestaban porque esto es así. Entonces con el primer programa todos muy contentos, que bien ha quedado etc.. pero todos se quedaban esperando al día siguiente cuando llega el índice de audiencia. Y de repente llegó el 13.7 aquel y yo pregunté ¿eso es bueno o malo?

 


• E.D: Pues si que ha sido muy bueno porque de ahí has pasado a las Campanadas, todo un bombazo que nadie se esperaba. ¿Eso se digiere bien?

• A.C: Yo estaba en una reunión y de repente me llaman por teléfono, era de la Cadena, y me dicen “Oye Alberto ¿qué si te gustaría dar las Campanadas?” “Pero que me estás contando.., ¿qué estamos de broma? Pero esto no lo hace la gente de la tele que sabe, que yo soy cocinero tío, no soy presentador de televisión ni actor, que esto lo hace Carlos Sobera, Paula Vàzquez etc.. profesionales de la tele, que yo no soy profesional de la tele, que yo no sé hacer esto..” “Ya pero creo que lo puedes hacer muy bien” “Pues si lo crees tú, que eres el que sabes, pues para adelante”. Yo soy de esas personas que se fían de los que saben más que tú de algo. Si yo voy al peluquero y me pregunta como quieres que te deje el pelo, le contesto, no sé dimelo tú que eres el que sabes. Tú eres el que me tiene que asesorar a mi. Entonces si alguien que sabe muchísimo más que yo de tele, me dice Alberto creo que lo puedes hacer bien, y me consta que me lo dice de corazón, que no me está poniendo una trampa para que me hunda, entonces ¿qué demonios tengo yo que decir…? ¡vámonos! Y me lo pienso pasar de escándalo.

 


• E.D: Cuéntanos ¿qué te dice la gente por la calle?

• A.C: Las dos cosas que mas me dice la gente son: la primera “dales caña, dales más caña a esos tíos” Increible, yo pensé que era duro, me critican por la dureza y resulta que en la calle la gente me pide que sea más duro… santa paciencia es lo que dicen que tengo.
Y lo segundo es ¿me puedo hacer una foto contigo? claro que sí, encantado.

 


Danos algunas pistas sobre tus gustos:

 

   

 

• Eres más de ¿dulce o salado?: Primero el salado y luego el dulce, pero siempre dulce.

• ¿de carne o de pescado?: Soy más pescadero, bastante más pescadero.

• ¿Lo que no te gusta nada?: Los huevos. Los aborrezco. No puedo con ellos.

• ¿Y lo que no pararías de comer?: El jamón, pero jamón del bueno. Jamón, jamón!

• Tú eres de Madrid, ¿cocido o callos?: Callos. Seguro,.. con garbanzos. Que buenos.. Los he comido hoy.

• Un consejo para estas fiestas sobre el menú que come Chicote: Soy muy tradicionalista y bastante más frugal que el resto del año. Una lombardita, bien guisadita que me gusta mucho, y un pescadito bueno a la plancha o al horno. Prefiero cenarme un Jurel bueno, que un Rodaballo malo. Ese pescadito salvaje, bueno sabroso ahora de invierno, espectacular.

• Por cierto ¿quién hace las cenas y comidas de estas fiestas en tu casa?: Me voy a casa de mi madre y cocina ella. Bueno, digamos que cocinamos todos, porque nos ponemos todos a ello, mi madre, mi hermano, y yo, mi padre se pone menos. Pasamos muy buenos ratos en la cocina antes de la cena de Nochebuena.

• A ti que te gusta la “fusión” entre cocinas distintas, ¿cual no se te ocurriría nunca?: No hay nada que no se pueda hacer. Aunque si hablamos de mezclas, pues puede que si me preguntas si pega el chocolate blanco y el pulpo, pues creo que no, pero vete tú a saber… todo hay que probarlo. Pero , lo importante para mi a la hora de cocinar es el gusto, no estoy dispuesto a sacrificar en pos de hacer innovaciones curiosas un gusto que no valga. Como siempre busco lo mismo no hay nada que no valga. Salvo ,lo que no se puede comer, que no vale.

• ¿Qué cocinarías para conquistar a alguien? : Lo llevo haciendo 15 años, todo lo que he hecho es la manera más importante de conquistar a alguien. Cada persona tiene un plato o comida, tiene su truqui. Incluso dependiendo de la conquista que quieras hacer cambia. Además la cocina de las mujeres mola mucho, y la cocina para las mujeres.

• O sea que hay un tipo de cocina para los distintos sexos. ¿A las mujeres les gustan platos distintos que a los hombres? : Claro que sí. Hay cosas que coinciden las mujeres con los hombres, pero si se juntan a comer un grupo de hombre no piden lo mismo que si se juntan un grupo de mujeres. Además cocinando también las mujeres cocinan distinto que los hombres.

 

Te proponemos un juego, queremos que asocies una serie de famosos que te vamos a nombrar con un plato que les prepararías o un alimento con el que identificarles?
 

Empezamos:

 

   

 

• La Duquesa de Alba:  Muy fácil, una coliflor o un repollo.

 

• Angela Merkel: Un butifarrón bueno, de los de aquí.
 

 

• Letizia Ortiz:  Igual tampoco le sentaba mal la butifarra.
 

 

• Mariano Rajoy: Unas patatas cocidas sin sal, así sosas.

 

• Obama: A este le daba yo un plato de callos. Tiene cara de comer bien este tipo. Le daría un plato de callos con garbanzos, me molaría verle chuparse los dedos.

 

• Sandra Sabatés Es un cielo de chica. Un pescadito bueno, un pescado con personalidad, un atún.

 

• El gran Wyoming: Le tendría que dar de comer algo atrevido, cachondo y muy canalla. Unas patatas guisadas con chorizo, tiene pinta de gustarle. Con un buen tinto.

 

• Antonio Lobato: Tipo viajado, le daría algo muy de casa. Una tortilla pero de las buenas.


• Fernando Alonso: No es fácil este hombre. Me iría algo de casa pero no asturiano, unas papas negras con mojo. Un tío que se monta en un Ferrari tiene que gustarle las cosas especiales.

 

• Agata Ruíz de la Prada: Una comida divertida, en su día le hice una reinterpretación de una Caprese.

 

• Rafa Nadal: Tiene pinta de ser un tío franco, le haría un arroz, algo sencillo y muy sabroso.


• Iker Casillas y Sara Carbonero: Ellos ya se comen solos, ja,ja.. jugaría a un concepto muy sencillo como la pizza pero atrevidos, por ejemplo una pizza de sashimi de atún.


• Lady Gaga: ¿Pero tiene boca? Detrás de todo eso hay alguien que come. Me recuerda a lo más estrambótico, la comida es más encilla que lo que ella representa, es muy histriónica. Igual le hacemos unas patatas con huevos fritos, tipo Lucio, y se le ponen los ojos del revés. Entonces grabaría un disco con los ojos del revés, ja,ja..

 

Muchísimas gracias Alberto ha sido un placer, esperamos con ganas la segunda temporada de “Pesadilla en la Cocina” y que tenga más éxito que la primera. Feliz Navidad y estamos seguros que nadie se va aburrir contigo dando las Campanadas, Feliz año 2013!
 




COPYRIGHT: Entrevista: Almudena Terán // Imagen: José Luis Márquez
PlanetFanShop.com
 

Comentarios

Carmen
Fantástica entrevista. Ganas de que llegue la segunda temporada.

Ana
Me encanta este hombre, me gusta que sea tan autentico. Es natural y sincero. también quiero que empiece la segunda temporada.

esmeralda
para mí y para tanta gente, es un antidepresivo. Ya se ha convertido en una" necesidad". Me encanta

 

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